miércoles, 21 de septiembre de 2016

Lo bueno, si breve... 5

Nota: Esta es mi colaboración con la revista Supersonic nº5. Ya estáis tardando en descargarla, está llena de entrevistas jugosas, secciones interesantes y relatos espectaculares de Brandon Sanderson, Santiago Eximeno, Eduardo Vaquerizo, Miguel Santander, Víctor Conde  y ATENCIÓN, la traducción del relato ganador del Hugo y el Locus 2016, "Fotos de gatitos, por favor" de Naomi Kritzer y la del relato ganador del Nébula 2016 "Hijas hambrientas de madres famélicas" de Alyssa Wong. 
Una edición de lujo que no os podéis perder.

En mi colaboración con la anterior edición de esta revista planteé un cambio en la estructura de la sección. Si bien el fondo sigue siendo el mismo ( dar a conocer obras interesantes que hayan podido pasar más o menos desapercibidas al lector más generalista), la forma cambia para pasar a comentar novelas en lugar de relatos, y centrándome en trabajos publicados exclusivamente en catalán.
Mi hipótesis es que si una obra tiene cierto éxito de crítica y público en el minoritario mercado catalán, seguramente también la tendrá en el más extenso mercado nacional. Hay un auge de editoriales minoritarias que están publicando obras de género (El transbordador, Apache, Orcinny Press, Dilatando mentes, Carlinga ediciones, Editorial Hiboria...), y aquí pueden encontrar material interesante (de las comisiones ya hablaremos luego).
Siguiendo la dinámica de los anteriores artículos me centraré en obras finalistas o premiadas en diversos premios, en este caso en los premios que entrega la SCCFF (Societat Catalana de Ciència Ficció i Fantasia), los premis Ictineu. La votación es popular, y, por tanto, no exenta de las clásicas controversias de este tipo de premios. En una primera ronda los miembros de la SCCFF pueden proponer hasta 5 títulos de cada una de las categorías. Posteriormente, una vez hecha la primera selección, en una segunda ronda cualquier persona puede votar a los finalistas. El voto popular tiene un peso del 50%, la otra mitad es responsabilidad de un jurado especializado (del cual forman parte algunos de los perpetrador….er….colaboradores habituales de esta revista). Este año es el primero que he participado en todo el proceso de votación.


Mi favorita entre las finalistas de la edición del año pasado era Simulacions de vida, de Enric Hercé, publicada por Males Herbes (aunque debo reconocer que todavía tengo pendiente la lectura de Tenebra, la novela que ganó; en el próximo artículo os cuento). Es una historia muy trabajada: cada capítulo está titulado con un acrónimo relacionado con lo que va a contar y narrado desde el punto de vista de un protagonista diferente. Esto provoca que la trama avance de forma tangencial a los personajes y que sea necesaria una lectura atenta, ya que los personajes, que parecen independientes, también estan relacionados de manera tangencial. La estructura es muy parecida a un fix-up. La historia está situada en un futuro cercano y basada en una tecnología, el log, que es una evolución de los smartphones. Leí la novela hace un año y medio, y seguramente algunas de las particularidades de esta tecnología ya no me sonarían tan sorprendentes si lo leyera ahora, el ritmo de los cambios en los móbiles es espectacular. Esto puede provocar que en pocos años esta novela se vea un poco anacrónica, cosa que sería una lástima. El autor está nominado este año a los premios por uno de sus relatos: le deseo mucha suerte.


Steam-punk a la catalana, así es como se presenta en muchos sitios a la novela ganadora de la edición del 2012, La febre del vapor, de Jordi Font-Agustí, publicada por la editorial Pagès. Yo creo que es un error, porque, aunque de vapor hay, y mucho, no presenta las características típicas de su uso de este subgénero (que no es precisamente uno de mis favoritos). En el fondo es una ucronía con estructura de thriller y novela de espionaje. La historia se sitúa en los años previos a la primera guerra mundial. Se ha descubierto un manantial con una agua que, cuando se calienta, genera un vapor capaz de calentar mucho más de lo normal, con lo que se desencadena una segunda revolución industrial en Catalunya basada en esta tecnología, lo que provoca el interés de las grandes potencias mundiales. La trama tiene un cierto tono documental, y si a eso le añadimos el hecho de que varios de los protagonistas son personajes históricos, y están poco caracterizados, la novela es un poco fría, pero muy adictiva. Es curioso como refleja en una historia situada hace un siglo algunos de los aspectos que son recurrentes en la prensa en nuestros días: la relación Catalunya-España, la corrupción y los pocos escrúpulos de la clase dirigente, el hecho de aprovechar al máximo la situación actual sin pensar en las consecuencias futuras… leyéndo la novela tuve cierta sensación de déjá vu.


Si comento una ucronía tengo que comentar una distopía, sino los subgéneros quedan descompensados. Una de las finalistas de 2014 fue Terra Inhóspita: Barcelona 2048, de Maria Dolors Millat, publicada por Edicions el Periscopi. La ambientación es el punto fuerte de esta novela: una sociedad, la Netkracia, que ha derivado a un capitalismo extremo en el que las grandes corporaciones dominan la sociedad a nivel político (con una nueva distribución geográfica), económico (con una nueva moneda, el denario) y legislativo (muchas de las acciones que hacemos habitualmente estan prohibidas o se pueden realizar exclusivamente online). Los nombres de las calles, plazas y instituciones son los de estas corporaciones globales, de forma que podemos estudiar en la Barça University o pasear por la Rambla Bayer. Uno de los puntos más interesantes de la novela es una evolución del soma de Huxley; los ciudadanos disponen de fármacos conductuales que les permiten controlar sus sentimientos para sentirse siempre bién. La variedad y nomenclatura de estas substancias da mucho juego: Somnolence, Antiobsession, Valentis y incluso SelecLove-X para enamorarse temporalmente de personas de una edad determinada. La historia se centra en un miembro de la resistencia, en el momento que se está planteando un golpe muy importante contra el sistema.


En 2011 ganó El joc de Déu, de Salvador Macip, publicado por Edicions Bromera. Es una novela gamberra, irreverente, divertida y, en principio, con una historia ligera. Digo en principio porque las apariencias engañan y utilizando el humor hace reflexiones muy interesantes sobre el viaje en el tiempo y sus paradojas. El protagonista es un perdedor, perezoso y mal estudiante que está enamorado de una de sus compañeras de clase que actúa como si el no existiera. Un dia cuando regresa a su apartamento Dios le está esperando en el sofá para pedirle un favor. Sólo el puede salvar al mundo de la destrucción, pero tendrá que asesinar a un científico antes de que realize un experimento que creará un agujero negro en nuestro planeta. Estructurada en tres partes muy diferentes, y con capítulos muy breves que alternan los puntos de vista de los protagonistas es una historia divertida, entretenida y de lectura rápida y muy amena.    


Los tres finalistas de este año son El crit de les Ultracoses, de David Ruiz (que ya comenté en el artículo anterior), La República Pneumática, de Jaume Valor (que ya ha sido publicada en castellano, por tanto no es objetivo de este artículo) y mi favorita, Michelíada, de Antoni Munné-Jordà, publicada por Males Herbes.
No sé si tendría que comentar esta novela, porque creo que es intraducible, pero el esfuerzo que ha realizado el autor para escribirla merece como mínimo la mención en el artículo. Es una revisión de la Ilíada de Homero, ubicada en una guerra entre dos facciones, los fundamentalistas islámicos productores de petroleo (los troyanos) y el bloque occidental (los griegos), situada en un futuro lejano en el que las guerras son retransmitidas por la televisión. Los protagonistas de cada bloque reciben nombres de marcas de vehículos o de petroleras. Es un juego divertido buscar las correspondencias con los protagonistas de la obra original (Volvo/Agammenón, Landróver/Néstor, Shell/Héctor), aunque el autor se ha permitido algunas licencias en forma de cambios de sexo y de fusión de personajes. Lástima que no domine suficientemente la Ilíada para pillar todas las referencias.
Cada capítulo está narrado con una estructura y estilo diferentes: una obra de teatro, un informe, un interrogatorio, un guión de una producción audiovisual, una notícia de periódico, una crónica medieval, un diario personal, con el estilo de la biblia, de las mil y una noches... Y si eso no implicara suficiente trabajo, los diferentes grupos de personajes utilizan diferentes variantes del catalán. Una obra completísima merecedora del premio, sin duda.


Ya véis que en la variedad está el gusto: ucronías, distopías, viajes en el tiempo, nuevas tecnologías, revisiones de los clásicos...continúo disfrutando mucho descubriendo la narrativa de género escrita en catalán, y todavía tengo en la pila novelas suficientes para un par de artículos como este. La cosa promete.

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